El caso


El juicio a Pedro García Arredondo inició el 1 de octubre y la fiscalía cuenta con 83 folios con miles de documentos del proceso.


Se adjuntaron 114 expedientes del archivo de la extinta Policía Nacional.


Fallecieron 37 personas: 22 campesinos, cinco estudiantes, ocho diplomáticos y dos visitantes.


Arredondo fue condenado a 70 años de prisión en 2012 por su vinculación con el asesinato del estudiante Édgar Sáenz Calito.

Desde un furgón observé las llamas y escuchaba los gritos de las personas adentro.

La prueba clave en el juicio a Pedro García Arredondo ha sido el testimonio que dejó grabado Máximo Cajal, el embajador y el único que logró sobrevivir al asalto y la quema de la Embajada de España hace 34 años.
“Recuerdo que en las afueras de la embajada había fuerza de seguridad, que derribaron la puerta con un hacha y subieron al segundo nivel donde estaba mi despacho que fue el primero que incendiarse”, escucharon las juezas el Tribunal B de Mayor Riesgo.
El video, que fue aceptado como anticipo de prueba, fue captado en Madrid el 25 de abril de 2012, explicó la fiscal Hilda Pineda. Las juezas tuvieron inconvenientes para escuchar las palabras de Cajal porque el audio estaba defectuoso.
“Logré salir y los policías me acomodan en un furgón y durante 20 minutos donde observé lo que sucedía”, continuó el testimonio del diplomático español. “Desde ahí observé las llamas y escuchaba los gritos de las personas adentro”.
Cajal murió de causas naturales en Madrid el 4 de abril de este año.
La Premio Nobel de la Paz  Rigoberta Menchú, quien figura como querellante y testigo pues su padre y su tío murieron en aquella tragedia, espera que se demuestre la incursión de la fuerza policial dirigida por Arredondo a la embajada.
El que fuera jefe del Comando Seis de la extinta Policía Nacional enfrenta juicio por la muerte de 37 personas y su abogado defensor, Moisés Galindo, comentó que las declaraciones no señalan de manera directa a García Arredondo.
El diplomático español agregó que en repetidas ocasiones pidió a las fuerzas de seguridad que no entraran al lugar porque los campesinos y estudiantes habían llegado a protestar por las masacres que se cometían contra indígenas en Quiché, añadió Pineda.
En ésa época se vivía una guerra interna que duró 36 años y culminó en 1996 con la firma de paz y dejó 250 mil muertos y desaparecidos.