Las tres principales empresas de telefonía en el país le devolvieron a la Superintendencia de Telecomunicaciones (SIT) seis millones de líneas inactivas, con el propósito de minimizar el impacto que pueda causar el impuesto mensual de Q5 por cada línea fija o móvil que se incluyó en el presupuesto del próximo año.

Según Tigo, Claro y Telefónica, estas líneas no están siendo utilizadas por los usuarios y corresponden a números que fueron cancelados o no se encuentran activas. Ahora, quedan a disposición del Plan Nacional de Numeración.

"Esta acción es la primera que hemos impulsado para evitar que los usuarios salgan afectados. Por el momento seguimos analizando el impacto que puede tener este inesperado cambio de reglas", afirmó Acisclo Valladares, presidente de la Gremial de Telecomunicaciones de la Cámara de la Industria.

El mandatario Otto Pérez aseguró que, a pesar de la postura negativa de los empresarios por el nuevo tributo, es una buena reacción. "Me alegra que estén respondiendo de esta forma, porque van en la vía que se están preparando para ver cómo pueden pagar el impuesto que se aprobó", aseguró el gobernante.

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