El llanto de un recién nacido ha alertado a un grupo de soldados que patrullaban en los callejones de la colonia El Limón, en la zona 18.

Los uniformados se han sorprendido porque habían dejado abandonado a un bebé en el suelo.

Uno de los militares dejó su fusil y lo abrazó. Sus compañeros del quinto escuadrón de Seguridad Ciudadana avisaron a los Bomberos Municipales.

De inmediato fue enviada una ambulancia con dos paramédicos, quienes lo han llevado al Hospital General San Juan de Dios, donde recibe la atención.

Está bien, un poco deshidratado nada más”, explicó uno de los enfermeros.

 

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