Medinilla explica que recibieron un informe del laboratorio de Toxicología de la Facultad de Ciencias Químicas y Farmacia de la Universidad de San Carlos de Guatemala (Usac) luego de las muestras de agua realizadas el 7 de junio en el río y cerca de las empresas que producen aceite de la palma africana.

“Los resultados indican que no se detectó ningún plaguicida en las muestras analizadas, sin embargo, éstas pruebas no son concluyentes porque aún están en análisis pruebas de laboratorio”, mencionó el funcionario.

Entonces ¿Qué mató a tantos peces?

El funcionario explica que se siguen analizando las pruebas y confirma que hubo un desastre ambiental en Sayaxché aunque desconoce las pruebas.

“La falta de oxígeno en el agua provocó las muertes de los peces aunque aún está en investigación”, se refirió Medinilla.

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Este es el segundo análisis de la Usac, ya que el 27 de mayo difundió un estudio toxicológico, luego de recabar muestras y determinó que el agua se había infectado con el plaguicida malathion (usado en la cosecha de la palma africana).

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El caso
Los habitantes de la calurosa Sayaxché recuerdan que las primeras muertes sucedieron después de una llovizna torrencial la tarde del 28 de abril.

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La abundante agua desbordó las piletas de oxidación de la empresa Reforestación de Palma del Petén, S. A. (Repsa), y los químicos terminaron en la corriente del río, lo que aún se investiga.

Personal de Repsa informó lo sucedido el 5 de mayo y se inició una investigación.

Las muertes de miles de animales se agudizaron el 10 de junio lo que fue calificado como “ecocidio” por Benedicto Lucas, titular de Conap.

La contaminación del río La Pasión, en Sayaxché, Petén afecta a 5 mil 600 familias en 17 comunidades que se estienden por más de 100 kilómetros.

Un reporte de Conap detalla que son 23 especies de peces que murieron por la contaminación.

Preocupación
A través de una carta, la comunidad científica del país expresaron su preocupación por el daño al ambiente.

“Nos preocupa saber que nuestro patrimonio natural puede ser vulnerado en cualquier momento, y que el Gobierno no pueda garantizar el resguardo del mismo, a pesar de como ejes primordiales ha señalado el desarrollo y la seguridad alimentaria, entre otros. También nos preocupa la desinformación que ha existido en relación a las pruebas realizadas, y la falta de seriedad en los procesos para esclarecer las causas y responsables de este delito ambiental. Más alla de mortandad de peces y contaminación de agua, hubo un impacto de grandes dimensiónes que afectó completamente el ecosistema y su biodiversidad, así como la economía, salud y seguridad alimentaria de los comunitarios situados en el área afectada”, explica el documento.

La carta fue firmada por decenas de expertos ambientales.
 

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