A cuatro meses de haberse denunciado la contaminación del río La Pasión, en Petén, el Juzgado Pluripersonal de Delitos contra el Ambiente, de ese departamento, autorizó el cierre temporal-definitivo de la empresa Repsa, por ser la principal sospechosa de ese problema.

De acuerdo con el director legal del Centro de Acción Legal Ambiental y Social de Guatemala, Rafael Maldonado, indicó que en la audiencia donde solicitaron ser querellantes adhesivos, la jueza Karla Hernández también autorizó el cierre temporal-definitivo de operaciones de dicha compañía por seis meses que durará el allanamiento.

La solicitud del cierre es un principio ambiental precautorio, cuyo contenido está en la Ley de Cambio Climático”, explicó Maldonado.

El vocero de Repsa, José Quezada, señaló que fue una medida sin lógica ni razón, que complace a Calas, ya que el Ministerio Público no ha iniciado ningún proceso legal ni los ha sindicado, por lo que presentarán todas las medidas donde se demuestre que la palma africana no contaminó.