El presidente Jimmy Morales afirmó este jueves que la recuperación de la Terminal de Contenedores Quetzal (TCQ), no implica que se deje de perseguir la corrupción que ha salpicado ese proyecto.

“Dios mediante vamos a recuperar, para bien y para buen uso, una terminal de contenedores que se llama TCQ, sin dejar de perseguir la corrupción”, expuso el mandatario en su discurso durante la celebración de los 86 años del Crédito Hipotecario Nacional (CHN).

“Los responsables (de las anomalías encontradas) tendrán que ser expuestos ante la justicia y el debido proceso dictará qué fue lo que hicieron”, advirtió Morales.

Destacó que la meta de su gobierno con este proyecto es convertirla en una “terminal portuaria rentable”, que incluya varias dársenas para poder convertirse en un puerto industrial “que sea la puerta al Pacífico para toda Centroamérica”.

El jefe del Ejecutivo destacó que el financiamiento para ampliar esta terminal podría ser dirigida por el Crédito Hipotecario Nacional (CHN) con una presencia “trascendental y estratégica”.

La TCQ es propiedad de la holandesa APM Terminals, y está intervenida por el Estado desde el pasado 2 de junio, en busca de una solución a un conflicto jurídico económico para que pueda funcionar.

De acuerdo con las autoridades de la terminal, al entrar esta en funcionamiento se convertirá en la más grande de Centroamérica y podrá recibir barcos con mayor carga.

La ampliación del Puerto Quetzal se produjo a través de un usufructo entre TCQ y la Empresa Portuaria Quetzal (EPQ), firmando un contrato por 25 años prorrogables por un terreno de unas 34 hectáreas.

El Ministerio Público y la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala (CICIG) descubrieron una trama de corrupción en esa negociación que vincula al expresidente Otto Pérez y a la exvicemandataria Roxana Baldetti, por lo que ambos fueron procesados por ese caso.