Una reliquia del Santo Juan Pablo II se encuentra en nuestro país para celebrar los 200 años de la fundación de la Catedral Metropolitana, de la zona 1 y quedará expuesta al pueblo católico en el Altar Mayor para su veneración.

Pero, ¿cuál es su importancia?

La sangre del papa Juan Pablo II, extraída por el Cardenal Shlawomyr Oder, realizó un milagro, siendo el motivo para que Karol Wojtyła fuera canonizado.

Esta es la historia

La curación fue elegida para la canonización de Juan Pablo II, el 27 de abril de 2014. La protagonista es Floribeth Mora, una mujer costarricense que vive en la localidad de Tres Ríos de Cartago.

El 18 de junio de 2013, la Comisión Teológica de la Congregación para la Causa de los Santos aprobó esta curación, ya que los médicos habían reconocido que de forma inexplicable, Flory, como la llaman sus familiares y amigos, superó un aneurisma cerebral cuando ya estaba desahuciada por los médicos.

La propia Flory relata así su testimonio: Todo comenzó el 8 de abril de 2011.

"Al despertar me dio un dolor de cabeza tan fuerte que pensé que me reventaría la cabeza. Le pedí a mi esposo que me llevara al hospital porque me sentía bastante mal. Cuando llegué me encontraba muy mal por los vómitos y el dolor de cabeza", señaló en una entrevista a un diario español..

"Tras varios exámenes me dijeron que tenía un pequeño derrame de sangre en mi cerebro, luego me hicieron un TAC y descubrieron que se trataba de un aneurisma cerebral en el lado derecho".

No se cumplía ni un mes de aquella mañana en la que su vida se truncó, cuando tuvo lugar otro giro inesperado. El 1 de mayo de 2011, en la plaza de San Pedro, más de un millón de personas participan en la beatificación de Juan Pablo II.

"Durante 23 años pude estar cerca de él y venerar cada vez más su persona. Su profundidad espiritual y la riqueza de sus intuiciones sostenían mi servicio. El ejemplo de su oración siempre me ha impresionado y edificado", relató Floribeth.

Tiempo después, llegó al Santuario de la Virgen de Ujarrás, cerca de su domicilio, unas reliquias del Papa polaco, así que decidió ir a rezar.

Se trataba de un relicario que contiene muestras de sangre de Juan Pablo II, extraídas un día antes de morir.

Sin embargo, a pesar del esfuerzo realizado, cuando llegó ya había terminado la exposición. Aun así, el padre Dónald Solano hizo una excepción.

"Me la enseñó y la toqué. Seis meses después me hicieron otro examen en el cerebro y me indicaron que el aneurisma había desaparecido para la honra y la gloria de mi Dios", subraya esta mujer, que ha hizo posible que Juan Pablo II fuera proclamado santo el 27 de abril de 2014.

Según publicó el diario "La Nación" de Costa Rica, el neurocirujano Alejandro Vargas Román, que atendió a Flory durante su enfermedad, confirmó estos días que no encontró explicación científica a la desaparición repentina del aneurisma que padecía cuando analizaron exámenes posteriores.

"Médicamente, en teoría, nunca les va a desaparecer un aneurisma a las personas porque es una dilatación. Científicamente, yo no tengo ninguna explicación del por qué desapareció", comentó el doctor.