La Conferencia Episcopal de Guatemala (CEG) manifestó que se debe tomar en cuenta que la educación integral y científica promueve la falta de autodominio y la violencia sexual, entre otros puntos. Esta postura se da en medio de la discusión en el Congreso de la redacción final de la ley de la juventud.

“La experiencia demuestra que en los países donde se ha implementado este tipo de educación sexual con el fin de disminuir embarazos adolescentes, y contagios de enfermedades de transmisión sexual, ha tenido efectos contraproducentes”, consigna un comunicado de prensa de la CEG.

Además, afirman que las enmiendas a la ley de la juventud que se discuten en el Legislativo violentan la naturaleza de la sexualidad. “Al incluir la enmienda al artículo 10 que habla sobre   el acceso a métodos modernos anticonceptivos y de planificación familiar, se vuelve vulnerable la protección de la vida del no nacido, ya que contradice a un artículo de la Constitución en la que se asegura que el Estado garantiza y protege la vida humana desde su concepción”, se detalla en el documento.

Además, exponen que las enmiendas “alientan a la juventud al libertinaje sexual, la violencia contra la mujer, el contagio de enfermedades sexuales que no pueden prevenirse totalmente, entre otros factores”.

“Desde las diferentes labores que realiza la CEG en el país, seguiremos apoyando iniciativas que beneficien de manera autentica a la juventud guatemalteca y a los padres, para que formen hijos para una libertad responsable”, se informa.