“Díganle a mis hijos que los quiero mucho” pidió el piloto del autobús accidentando minutos antes de morir, según el relato del galonista de Bomberos Voluntarios, Julio Álvarez.

Manolo Elvira Cermeño de 46 años de edad fue el chofer que quedó entre los hierros retorcidos del autobús tipo pullman de la empresa San Luiseña que cayó a una hondonada entre dos puentes en el kilómetro 46 de la carretera a El Salvador.

Los socorristas trabajaron durante casi dos horas para extraerlo, pero mientras transcurrían los minutos la tarea se hacía imposible y el piloto perdía las fuerzas para mantenerse con vida. Aún tuvo tiempo de agradecer a los bomberos por el trabajo que hacían para rescatarlo.

El galonista relató que el piloto les pidió un celular para hablar con su esposa y les solicitó que no le dijeran lo grave que él estaba, para no asustarla.

Los bomberos hacían su trabajo con la quijada de la vida para sacarlo, pero llegó el momento en que el conductor les pidió que le quitaran el oxígeno porque el dolor era demasiado. En ese momento dejó de respirar y los paramédicos le cerraron los ojos.

Álvarez dijo que el piloto tenía un trauma de cintura, ya que el bus cayó de frente. Fue el único fallecido en el percance que dejó unos 48 heridos.

Con información de Emisoras Unidas.