De manera sorpresiva encapuchados colgaron una manta en la puerta de la Superintendencia de Administración Tributaria (SAT) para que renuncie el directorio, que es una de las máximas autoridades del fisco.

El directorio es integrado por el ministro de Finanzas y cuatro directores titulares con voz y voto, y cuatro suplentes con voz pero sin voto.

Contribuyentes que se encontraban realizando trámites fueron resguardados en las instalaciones.

El directorio es el órgano de dirección superior de la SAT, por lo corresponde dirigir la política de la SAT y velar por el buen funcionamiento, emitir opinión sobre cualquier iniciativa de ley que presente el Ejecutivo en materia tributaria.