Al llegar a la Torre de Tribunales, el expresidente Otto Pérez, señalado en un caso de corrupción, se refirió al camino de la nulidad del contrato firmado entre el Estado y la empresa Terminal de Contenedores Quetzal (TCQ).

"A mí no me afecta. Es a los guatemaltecos y al comercio. De lo contrario van a seguir haciendo colas 12 y hasta 14 barcos, y la espera se le va a recargar a los usuarios quienes pagarán ese atraso", mencionó Pérez Molina.

La declaración del exgobernante se deriva del anuncio del presidente Jimmy Morales que explicó que "el camino es la nulidad", respecto al contrato.

Pérez está señalado junto con la ex vicepresidenta, Roxana Baldetti, de haber negociado el cobro de un soborno de US$30 millones por el contrato de usufructo por 25 años entre la empresa TCQ y la EPQ en 2012 para modernizar el puerto.

Por este caso se han emprendido otras medidas legales, como la denuncia contra dos extitulares de la Procuraduría General de la Nación (PGN).