Una vez más el gobernante fue tajante sobre la petición de miles de guatemaltecos que han participado en las distintas marchas de los últimos fines de semanas de que dimita a su cargo. "No renunciaré, tengo un mandato constitucional que cumplir. Mi cargo lo entrego el 14 de enero de 2016", afirmó Pérez, al ser consultado sobre si atenderá al clamor de la población.

"Yo voy a cumplir con lo que establece la Constitución Política de la República. Por ejemplo, hay un proceso electoral abierto, hay una serie de procesos que se han dado en donde se ha demostrado que la democracia y los diferentes mecanismos han funcionado durante este mes", aseguró.

Hora después de sus declaraciones, el Centro para la Defensa de la Constitución (CEDECON) emitió un comunicado en el que le pide al gobernante que evalúe, dentro del marco constitucional, su separación del cargo, en aras de evitar la ingobernabilidad y evitar la alteración de la paz social.

El Colegio de Abogados y Notarios de Guatemala también se sumó a esa petición. La premio Nobel de la Paz, Rigoberta Menchú, se sumó a esta postura. "Junto a la ciudadanía indignada exijo la renuncia inmediata del general Otto Pérez Molina (…) como máximo responsable de las redes de corrupción que saquean los recursos del Estado”, declaró la activista en un comunicado.

En relación con la petición de algunos expertos de que se suspendan las elecciones y se convoque a una Asamblea Nacional Constituyente, el gobernante agregó que no es el momento.  “Ya en un proceso de elecciones en el país, convocar a una Asamblea Nacional Constituyente lleva tiempos establecidos por la ley, es un tema complejo”, añadió.