Pensionados del Instituto Guatemalteco de Seguridad Social (IGSS) expresaron su malestar y mostraron sus recetas a los delegados de la Procuraduría de los Derechos Humanos (PDH), quienes verificaron denuncias de desabastecimiento.

La verificación se realizó en el Centro de Atención Médica Integral para Pensionados (Camip), ubicado en la zona 12. Los pensionados no perdieron la oportunidad de mostrar también las constancias para demostrar que les dejan citas con el médico hasta dentro de tres meses.

El viernes de la semana pasada un grupo de pensionados denunció esos problemas con un plantón frente a las oficinas centrales del IGSS. Ese día fueron atendidos por el presidente del seguro social, Carlos Contreras, quien les ofreció una solución en 15 días.