El expresidente Otto Pérez brindó una entrevista desde el centro de detención Mariscal Zavala al diario español El Mundo, en donde habló de lo "duro" que es haber sido presidente y un día después ser enviado a una prisión por su presunta vinculación a una red de defraudación aduanera, denominada "La Línea"

"La libertad no tiene precio", aseguró el exmandatario al diario español. "Es muy duro estar hoy de presidente y al día siguiente estar confinado en una cárcel tras ser despojado de la autoridad". 

Según el mencionado medio, el expresidente muestra una actitud muy tranquila y pasa sus días en una celda, "que en realidad es una casa prefabricada situada en un módelo aislado de la prisión", y jugando futbol. 

En cuanto a que aún no ha sido citada su audiencia de etapa intermedia, Pérez calificó el hecho como una retención ilegal. "Se puede calificar ya mi encarcelamiento como una retención ilegal porque el código procesal penal es muy claro al decir que se dan hasta tres meses para la investigación". 

"Ellos (el Ministerio Público) hablan de que hay 100,000 llamadas y solo hay una en la que hablo con el súper intendente de la Administración Tributaria en la que no digo nada ilegal", expresó el exfuncionario. 

Ante el cuestionamiento de que sí hubo corrupción en su Gobierno, Pérez contestó "Eso no lo vamos a negar, y va a seguir habiendo. Esta es una lucha muy fuerte que tenemos que hacer no solo el presidente del Gobierno o los funcionarios, sino todos los guatemaltecos".

De acuerdo con Pérez si tiene algo de qué arrepentirse, lamenta algunos nombramientos, "en este caso hubo personas que uno posiblemente ni conoce y que abusan de la confianza".

El expresidente envío un mensaje a la ciudadanía "no he cometido ningún delito ni hice algo con mala intención como para tener que pedir perdón". 

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