Los guatemaltecos que luchan por la defensa de los derechos humanos y la protección ambiental sufren acoso constante por su oposición a grandes proyectos y plantaciones industriales, advirtió Robert Bank, el nuevo presidente de la ONG Servicio Judío Americano Mundial (AJWS, por sus siglas en inglés).

"Hemos escuchado historias de gente que está protestando pacíficamente porque sus comunidades se están viendo afectadas por megaproyectos como hidroeléctricas, plantaciones de palma africana, porque les están desviando los ríos", contó Bank a la AFP durante una visita de una semana a Guatemala.

Los activistas regularmente sufren amenazas y muchas veces son asesinados, advirtió.

AFP

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El titular de la AJWS reconoció que la situación es "absolutamente alarmante" y que a pesar de las constantes denuncias, el Estado ha hecho muy poco para resguardar a los defensores de ese acoso.

"Parte de lo que hemos estado escuchando en el transcurso de la semana es que la gente que está luchando por el derecho a expresarse, a movilizarse para que se respeten sus derechos, en algunas ocasiones recibe respuesta del gobierno pero que en muchas no la reciben", agregó el abogado estadounidense.

La AJWS, con sede en Nueva York, apoya a activistas en 19 países de África, Asia, Centroamérica y El Caribe, en áreas de derechos a los recursos naturales, civiles, sexuales y políticos, justicia económica y salud.

En Guatemala su principal organización socia es la Unidad de Protección a Defensoras y Defensores de Derechos Humanos de Guatemala (UDEFEGUA), que en el primer semestre de 2016 registró siete asesinatos de activistas, tres atentados y 79 agresiones.

Durante 2015 ocurrieron 459 casos de ataques contra defensores de derechos humanos, según UDEFEGUA.