Durante el gobierno del presidente Otto Pérez cuatro personas han estado al frente de la Superintendencia de Administración Tributaria (SAT).

Omar Franco es el nuevo jefe de la SAT, luego de haber sido juramentado esta mañana por el gobernante. Ejerció el cargo de intendente de recaudación hasta el 5 de enero cuando pasó a dirigir la entidad recaudadora de  manera interina por la destitución de Carlos Muñoz.

La tarea de Franco no será fácil, de acuerdo con expertos. La meta de recaudación para este año es de 54 mil 100 millones; sin embargo, ninguno de sus antecesores ha cumplido con la cifra que las autoridades se imponen todos los años.
“Dependerá de los análisis que realicemos junto con el Ministerio de Finanzas si se modifican las metas de recaudación tributaria”, afirmó el nuevo funcionario.

La cúpula de esta dependencia ha sido irregular durante los últimos tres años. Rudy Villeda fue el primer superintendente de la SAT de este gobierno, pero en febrero de 2012 presentó su carta de renuncia. Lo sustituyó Miguel Gutiérrez, quien, debido a su distanciamiento con el entonces ministro de Finanzas, Pavel Centeno, porque no coincidían con las cifras de recaudación, fue separado del cargo.

Muñoz llegó a la SAT en abril de 2013 con el objetivo de mejorar la recaudación de impuestos; sin embargo, por dos años consecutivos no lo logró. Este fue el motivo por el que el mandatario le pidió que dejara el cargo. La baja captación de los tributos, el arrendamiento de oficinas en edificios costosos de la zona 10 y su intención de contratar una empresa argentina para que asesorara a la institución fueron objeto de crítica y polémica.