La Conferencia Episcopal de Guatemala (CEG) le pidió a los involucrados en el caso de defraudación aduanera que devuelvan el dinero que “se robaron”.

La mayoría de los guatemaltecos somos responsables de esa “llaga putrefacta” que enferma a la sociedad por el silencio mantenido, por la complicidad explícita al favorecer los sobornos con tal de no sufrir penalidades”, expuso la CEG.

La mayor culpa de la corrupción la tienen los funcionarios públicos de los tres organismos del Estado porque “por la negligencia, descuido o con una participación activada fomentan o mantiene dicha corrupción”.

Al gobierno le pidieron que diga la verdad respecto a los hechos en el caso de defraudación. En cuanto a la participación de parroquias en las próximas marchas contra la corrupción, dijeron que eso queda a criterio de cada una.