Luego de los disturbios que ocurrieron la semana en Santiago Atitlán, Sololá, durante una reunión que se llevó a cabo el lunes, los pobladores y las autoridades indígenas y municipales acordaron el cierre de las ventas de licores y el retorno de los agentes de la Policía Nacional Civil (PNC) al lugar.

La medida se aplicará para todo el municipio e incluye a tiendas, abarroterías, restaurantes y hoteles, de acuerdo con información proporcionada a Emisoras Unidas.

Luis García Chutá, gobernador de Sololá, explicó que el propósito de esta medida es que la población tenga seguridad y tranquilidad. “Vamos a velar para que no se venda licor y ni drogas en el municipio”, destacó.

Antecedentes

El 4 y 5 de enero ocurrieron disturbios en ese municipio, luego de que vecinos acusaron a varios agentes de la PNC de haber disparado en contra de una persona que no les quiso vender cerveza.

Decenas de personas destruyeron la instalaciones de la institución policial, por lo que la fuerzas especiales de intervinieron para controlar la situación.