Al menos 6 mil niños guatemaltecos esperan un proceso legal en Estados Unidos para reencontrarse con sus familiares.

Según las autoridades, la migración de menores no acompañados desde Guatemala se redujo en un 70%.

En la última visita que realizó la primera dama de Guatemala, Rosa Leal de Pérez, a la ciudad de McAllen, Texas, comprobó que en los albergues temporales ha disminuido el número de infantes que deciden migrar solos hacia EE. UU. y que en estos lugares se les brinda atención médica y alimenticia.

La secretaria de Obras Sociales de la Esposa del Presidente (SOSEP), Patricia Obando, explicó que en 2014 fueron deportados a Guatemala 119 menores no acompañados y 54 familias, pero que otro número significativo de niños se encuentra en un proceso legal para que se establezca a quién le corresponde su custodia.

“Únicamente hay 32 jueces que están dedicados a este tipo de casos y algunos niños tienen audiencias para 2016, mientras tanto se busca que sean reunificados”, declaró la funcionaria.

Agregó que en su mayoría los menores que cruzan sin compañía la frontera sur de Estados Unidos provienen de Guatemala, Honduras y El Salvador y que solo en 2014 unos 18.000 infantes de los tres países centroamericanos fueron detenidos por las autoridades estadunidenses.

El éxodo masivo de los niños no acompañados fue catalogado por la Casa Blanca como una crisis humanitaria, y en respuesta a ello los gobiernos centroamericanos junto con el de EE. UU. iniciaron un programa, también apoyado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), para reducir la migración irregular.