La angustia de una mujer que permanecía secuestrada en la casa de un jefe de pandilla terminó cuando escuchó el grito de un agente durante la madrugada: “¡Somos la policía, ríndanse y salgan con las manos arriba!”.

Era el comando antisecuestros de la policía que había rodeado una vivienda donde habitaba William Gudiel Díaz Pérez, alias “Mama Lucha”, el presunto pandillero y jefe de un grupo local.

El delincuente mantenía raptada a Petronila Leja Tuch, de 21 años, desde el 5 de octubre, dijo uno de los investigadores que ha apoyado en la liberación.

Junto con Díaz fue detenida Salomé Díaz Pérez. Ambos retenían a Leja en una habitación que estaba completamente a oscuras.

Iba a trabajar

Leja recuerda que fue secuestrada cuando se dirigía a su trabajo en una de las calles de Amatitlán.

Los familiares denunciaron lo sucedido y algunos testigos dijeron que “había sido un grupo de hombres armados”, según consta en el documento.

La policía explicó que Díaz habría abusado sexualmente a la víctima y pretendía prostituirla.