La séptima legislatura que finalizará el 13 de enero será recordada por el transfuguismo, ya que los diputados desde que tomaron posesión hace cuatro años se cambiaron del partido por el que fueron electos.

La Dirección Legislativa registró que más de 117 congresistas renunciaron a sus agrupaciones políticas, por lo que el bloque del Partido de Avanzada Nacional (PAN) dejó de tener representación en el hemiciclo ya que sus dos diputados se integraron a otras bancadas.

También la bancada que desapareció fue el Frente Republicano Guatemalteco (FRG), creado por el exgeneral José Efraín Ríos Montt, debido a que Luis Fernando Pérez Martínez decidió crear su propio partido.

En 2012 llegaron varias coaliciones, pero meses después se desintegraron entre ellas Visión con Valores y Encuentro por Guatemala (VIVA-EG) y la Unidad Nacional de la Esperanza con Gran Alianza Nacional (UNE-Gana).

Aunque a mediados del periodo legislativo la bancada Libertad Democrática Renovada se fortaleció, en este año fue donde hubo más tránsfugas, ya que muchos de sus integrantes decidieron formar otros bloques o declararse independientes.

Luego de la caída de sus principales lideres, el Partido Patriota (PP) también mostró una pérdida de representantes en el Congreso, pues varios de ellos integraron otro bloque denominado Independientes.

Cristhians Castillo, analista del Instituto de Problemas Nacionales de la Universidad de San Carlos de Guatemala, explicó el problema de los tránsfugas se debe al diseño del sistema político, ya que cuando se eligen a los diputados se hace por listado donde se esconden intereses personales.

El transfuguismo llegó a niveles nunca antes visto, por ejemplo el de Juan Manuel Giordano, que se cambio cinco veces. Es necesario reformar la Ley Electoral donde se prohíba que el diputado pueda cambiarse de partido, pero la resolución de la CC de que la curul le pertenece al diputado y no al partido pervierte las decisiones políticas”, resaltó Castillo.

Entre las reformas que propuso el Tribunal Supremo Electoral a la Ley Electoral y de Partidos Políticos es evitar el transfuguismo, por lo que propone que la curul sea del partido y no de la persona.