El aún presidente del Congreso, Mario Taracena, regresó a sus labores aunque aún con molestias por su enfermedad, según sus propias palabras.

"Estoy enfermo todavía. El dengue no se quita así nada más, me costó más con el dengue que con la neumonía", indicó el jefe del Legislativo.

En cuanto a los diputados y a la decisión de estos de elegir a Óscar Chinchilla del partido Compromiso, Renovación y Órden (Creo), durante su ausencia, dijo "es el voto de ellos, ahí están felices".

Por otra parte, agregó que "trabajaron bien 10 meses, por primera vez fueron decentes en su vida y ha sido bueno lo que se ha hecho. Ahora seguirá lo mismo, la bola de delincuentes dirigiendo el Congreso", aseveró Taracena.

Sin embargo, dejó en claro que será un acérrimo fiscalizador de todas las acciones que los diputados hagan. "El pueblo de Guatemala puede estar tranquilo que yo me voy a volver un fiscalizador absoluto de todo lo que haga el Congreso. Se quedan bien establecidos todos los procedimientos, los despidos continúan. Se tienen que ir 671 personas", sentenció.

Finalmente, también dijo que era falso que algunos decían que ya se había reinstalado a 4 personas. "Han reinstalado solo a 2, que estaban embarazadas, pero eso no lo sabía yo", dijo.