El pulso entre Mario Taracena, presidente del Congreso, y Luis Rabbé, diputado con orden de captura por su supuesta vinculación con un caso de plazas fantasma, sigue aumentando.

Rabbé le envió una carta a los congresistas en la que afirma que Taracena “tiene un pasado oscuro, debido a su participación directa cuando presidia la Comisión de Finanzas en el año 2010 y que benefició a una empresa de autobuses de nombre Transurbano”.

“Las autoridades tienen conocimiento de este tráfico de influencias y de esa asociación ilícita que favorecía a una empresa privada por Q700 millones, producto de exonerar de impuestos al Transurbano”, se consigna en el documento.

Asegura que es “verdaderamente extraño que a la fecha aún no se encuentra acusada ninguna persona, a pesar de las múltiples pruebas de corrupción que existen”.

Además, califica de “ilegales” algunas acciones del jefe de ese organismo. “Mario Taracena mencionó que tiró a la basura mi solicitud de licencia, lo cual es ilegal, aduciendo que no le constaba quién era la persona que firmaba mi petición”, se detalla.

Taracena ha promovido durante las últimas sesiones la suspensión de la curul de Rabbé; sin embargo, no ha logrado los votos necesarios para hacerlo.