Ronald Arango, uno de los diputados impulsores de la Ley de tarjetas de crédito menciona que las decisiones que han tomado los emisores de los documentos es para presionar al sistema de justicia.

¿Cómo califica la decisión de los emisores en eliminar beneficios?
Es lamentable las acciones que toman, pero son medidas para presionar al sector de justicia de modo que salgan favorables los dos recursos que presentaron y esperan que entre en vigencia la ley para presentar recursos de inconstitucionalidad. Hay que recordar que en la norma se da un margen de ganancia, por lo que dan un mal mensaje de voluntad para mejorar las cosas.

¿Habrá un impacto en el comercio?
Si bien puede repercutir, hay que recordar que muchos guatemaltecos no contraerán deudas que traerán consecuencias negativas, pues hay aproximadamente Q4 mil millones en deudas, con altos intereses. El error de los emisores fue no acercarse a plantear sus inquietudes, si no fue después de que la ley fue aprobada, si ellos no quieren acceder a ese tipo de crédito habrán otros entes financieros que lo darán.

¿Cómo decidieron fijar ese porcentaje de cobro?
Nos asesoramos con economistas que plantearon que lo propuesto era lo correcto, ya que ellos querrán que el interés sea más alto, lo cual es un negocio y no una obra social, donde más puedan ganar los favorecerá. Ellos plantearon que no fuera alrededor del 26% si no hasta 48%, donde sería 4% mensual, el cual es elevado y no se estaría protegiendo a los usuarios.

¿Quién puede perder más, los usuarios o los emisores?
Hay 21 países que tienen una ley similar, por lo que está es la lucha normal que deben desarrollar, pero al final los que pierden son ellos, porque ellos son los comerciantes, la población tendrá que gastar con lo que cuenta y acceder a los procesos de crédito formal de los bancos, realmente los que dejan de percibir son los bancos, ya que con 26% obtienen ganancias.

¿Se corre el riesgo qué la Corte de Constitucionalidad ampare a las empresas?
No estamos regulando todo el producto financiero, lo que se está regulando es específicamente lo relacionado con las tarjetas de crédito, lo cual no ha sido de la casualidad, ellos con sus prácticas deshonestas de enriquecimiento acelerado hicieron que se normara esto.