Una carita feliz es la “marca del terror” que utilizan los extorsionistas para identificar a los autobuses por los que ya se ha pagado la cuota semanal de la ruta 203, de acuerdo con un recorrido que realizó Emisoras Unidas.

La carita feliz en ocasiones es sustituida por un asterisco. Ambas marcas son hechas en el vidrio delantero de la unidad o en un lugar visible, donde sea fácil verificar que se ha pagado la extorsión. Son hechas con pintura blanca para zapatos.

El pago semanal en la ruta 203 es hasta de Q300 por unidad, dinero que llega supuestamente a tres grupos criminales diferentes.

El servicio de la 203 es prestado desde la zona 6 hasta el campus central de la Universidad de San Carlos.