Un comerciante notó que las llamadas que contestaba en su celular prevenía de un mismo número. Entonces avisó a la Policía, quienes confirmaron que se trataba de un teléfono monedero ubicado a seis calles de su negocio de abarrotes.

Rigoberto Milian, de 18 años y Gustavo Ernesto García, de 21 fueron detenidos en la zona 1 de San Raymundo por "exigir cientos de quetzales" al propietario de un comercio.

Los agentes dejaron una bolsa con Q2,500 y cuando los hombres llegaron, los detuvieron.