El presidente, Jimmy Morales, ha cumplido tres meses de haber tomado posesión. En el programa A Primera Hora de Emisoras Unidas el ex vicepresidente de la República , Eduardo Stein, y el exmagistrado de la Corte de Constitucionalidad, Carlos Reynoso Gil, hicieron un análisis de los aciertos y desaciertos del mandatario.

Lo bueno según Stein:

• “Ha tenido una presencia de ánimo y figuración pública con la que le ha pedido a la ciudadanía que se involucre en los caminos de solución”.

• “Hay que reconocerle al presidente Jimmy Morales que ha hecho un esfuerzo enorme por transmitir presencia de ánimo ante una situación que hereda complicada y difícil”.


• “A él no le tocó la guayaba sino que se encontró con una terrible pacaya”.

• “Le ha prestado atención a la seguridad alimentaria y desnutrición crónica infantil”.

Lo malo según Stein:

• “Ese va a ser más grande lastre político que el presidente va a tener que cargar porque el impacto en la ciudadanía ha sido negativo”. (En referencia a que la bancada FCN-Nación creció en número con diputados tránsfugas).

• “La única vía posible para poder jugar en esa cancha era recurrir al transfuguismo”.

• También expresó su preocupación por las integración del directorio de la Superintendencia de Administración Tributaria (SAT).


Lo bueno según Reynoso:

“El hecho de que no se haya escondido, ha dado la cara, ha enfrentado las críticas y ha contestado según su criterio”.

“Ha actuado conforme a lo que él había dicho, de tratar de cambiar el sistema hasta donde fuera posible”.

Lo malo según Reynoso:

• “Los hospitales siguen desabastecidos y así como los problemas con médicos.” (Según publicaciones de prensa, refirió).

• “No ha habido un impacto nuevo que cambie el sentimiento de la población de falta de salud y de seguridad”.

• “En apariencia sí lo está haciendo, pero parece que no ha organizado su equipo en las instituciones que tiene eso a su cargo”. (En referencia al combate a la corrupción).

En el análisis también se indicó que el tema de la donación de medicina, recibida por el gobierno, no tuvo el impacto positivo que hubiera querido Morales.