La norma, que entra en vigor este 8 de marzo, contiene 42 artículos y que fue aprobada a principios de noviembre de 2015, establece el marco legal para regular las operaciones de las tarjetas de crédito, la relación entre el emisor, el banco y el tarjetahabiente. Además, fija los métodos de cobro.

Regula el cobro de la tasa de interés anual
Se establece un margen para el cobro de la tasa de interés anual, la cual no debe exceder el doble de la tasa de interés activa promedio ponderada que fija el Banco de Guatemala. Hasta ayer, esa tasa activa promedio era de 13 por ciento.

Se debe realizar un estudio socioeconómico
En uno de los artículos de esta normativa se obliga a las entidades bancarias a que realicen un estudio socioeconómico del interesado, con el propósito de determinar su capacidad de pago y conocer si es viable extender el plástico.

Se especifican los montos y los cargos adicionales
Otro de los puntos que se especifica en la legislación que entra en vigor hoy es que se debe otorgar un contrato a los tarjetahabientes en el que se expliquen los montos, los cargos adicionales y las comisiones que se cobrarán.

Se elimina el hostigamiento digital
También se define como acoso la realización de tres comunicaciones durante el día para cobrar por medio de llamadas telefónicas, mensajes de texto, correos electrónicos o cualquier otro medio análogo.

Se prohíbe el “abuso” para el cobro
“Se le prohíbe al acreedor o agente de la cobranza que oprima, moleste o abuse de una persona de una manera insistente y repetitiva. No se podrá pegar avisos en los postes y las viviendas cercanas a la residencia o el trabajo del usuario”, se detalla en el documento.

Se podrá reestructurar la deuda
“Cuando la deuda alcance el 150 por ciento sobre el límite de crédito o cuando el tarjetahabiente considere que no puede pagar la deuda, el emisor está obligado a reestructurar en un plazo no mayor a 15 días hábiles”, se consigna en el documento.