La ex vicepresidenta Roxana Baldetti reapareció un mes y medio después de haber renunciado el pasado 8 de mayo. El motivo: argumentar ante la Sala de Extinción de Dominio porque se le debía levantar el embargo sobre varias de sus propiedades, que son investigadas por su posible vínculo en el caso de defraudación aduanera.

Por momentos se le vió sonriente y durante otros, seria, sobre todo cuando se confirmó que sus bienes seguirán embargados. "Mi abogado (Mario Cano) será el que hablará", fueron sus únicas palabras. Su aparición dejó algunas dudas.

Por ejemplo, durante los últimos días su abogado informó que la exfuncionaria estaba enferma y que posiblemente podría ser operada por una úlcera. A pesar de esto, se le vio bebiendo en un recipiente de café de un restaurante de comida rápida.

Otra de las incógnitas es sobre su estado de salud, debido a que acudió a la Torre de Tribunales con un catéter en la mano, el cuál luego de varios empujones provocó que sangrara. Su esposo, Mariano Paz, confirmó que por medio de esta sonda se le suministra medicamentos.

Al final de la audiencia, se pudo observar en su rostro varias lágrimas.

Una de las preguntas sí tuvo respuesta fue la incógnita sobre su visa estadounidense. "Es cierto. Nos la retiraron inmediatamente cuando ella renunció. Nos mandaron una nota", aseguró el cónyuge de Baldetti.