De acuerdo con personas encargadas del albergue municipal de Santa Catarina Pinula, la vida sigue para los afectados de esta tragedia, ya que muchos han tenido que ir a trabajar y algunos niños y jóvenes acudieron a su centro de estudios, según relataron trabajadores de la Municipalidad.

Desde muy temprano, algunos albergados se arreglaron y salieron para cumplir con sus jornadas laborales, mientras tanto varios voluntarios han llegado a jugar con los niños que se quedaron allí.

La mayor atención que se brinda en el albergue es el tema psicológico, debido a que muchas personas que están en el lugar aún no logran asimilar lo que sucedió.

Es recurrente la visita de distintos voluntarios que les han entregado juguetes o dulces a los pequeños.