Entre los escombros de uno de los locales consumidos fueron localizados los cuerpos de dos menores de edad.

Emilia, la hermana de las niñas fallecidas, entró en crisis nerviosa debido a la tragedia y se culpaba del hecho. 

Entre gritos y lágrimas, la joven mencionó que dejó una churrasquera encedida y salió de casa. Al volver las llamas eran muy fuertes y no logró entrar.

"¡¡¡Me quiero morir!!!", gritaba la joven que fue atendida por los cuerpos de socorro.