La noche del 9 de marzo socorristas llevaron a una niña de 13 años a la emergencia del Hospital Nacional de Salamá, Baja Verapaz porque se quejaba de un fuerte dolor abdominal. Era apendicitis.

Los médicos la operaron de inmediato a las 20:00 horas y la niña se quedó en reposo unos días para la observación y su recuperación.

El enfermero José Stuardo Hernández Coronado, que estuvo de turno esa noche, llegó hasta la cama para revisarla por una posible infección.

"El señalado se colocó un guante, la tocó y luego le introdujo dos dedos en su vagina, supuestamente diciendo que era el proceso del examen médico, qué todo estaría bien. Aprovechándose de su ventaja al momento en que ella se recuperaba de la cirugía", detalla la acusación y la denuncia.

Lo detienen y sale libre

La niña se recuperó y al salir del centro asistencial le comentó lo sucedido a sus padres quienes realizaron la denuncia.

La Policía detuvo al enfermero Hernández Corado el 17 de abril, señalado por el delito de agresión sexual contra una persona menor de edad en circunstancias especiales. Un juez lo benefició con la multa de Q5 mil y debe firmar un libro de la Policía.

El Refugio de la Niñez se querelló al caso y lamentó "que la integridad de la niñez y adolescencia se vean afectadas por la impunidad, donde los agresores obtienen medidas sustantivas y se puedan dar a la fuga".