El caso

El Decreto 22-2014 Ley de Presupuesto General de Ingresos y Egresos 2015 sigue con acciones legales.
 

Diputados de los partidos Libertad Democrática Renovada y el Partido Patriota lo aprobaron el 28 de noviembre por el monto de 70 mil 600 millones de quetzales.
 

El presupuesto establece un nuevo impuesto a la telefonía de Q5 mensuales por cada línea y Q100 por planta telefónica.
 

La Corte de Constitucionalidad suspendió de forma provisional el impuesto a las telefónicas el 29 de diciembre.
 

Aún están pendientes tres acciones legales por el impuesto de Q5 por saco de cemento y las regalías de 10% al sector minero.

Se ha restablecido el artículo 58 del Decreto 22-2014 que explica el presupuesto de este año y con esto restituyeron los “candados” para evitar las transferencias dejando sin efecto solo los gastos por excepción.


Los techos presupuestarios de los ministerios de Educación, Salud Pública y Asistencia Social y Comunicaciones, Infraestructura y Vivienda no podrán ser disminuidos, explica la resolución.


Esta disposición lo que hace es limitar o no permitir que los montos que están asignados para esos tres ministerios sean disminuidos de alguna manera, es decir, no habrán transferencias”, explicó en conferencia Martín Guzmán, secretario de la CC.


Este artículo había sido suspendido por los magistrados al amparar a la Cámara del Agro y otorgarle la suspensión de algunas de las normativas que están contenidas en el presupuesto de este año.


La votación fue por unanimidad y también se conocieron las inconstitucionalidades del Comité Coordinador de Asociaciones Agrícolas, Comerciales, Industriales y Financieras; del diputado Orlando Blanco de la Unidad Nacional de la Esperanza y la Cámara de Industria de Guatemala.


Las tres solicitudes coinciden con la suspensión provisional que fue otorgada a las empresas telefónicas el 8 de enero, aclaró Guzmán.


Lo de educación y salud está bien pero lo de comunicaciones aún está la asignación de más de mil millones de quetzales a través de bonos del tesoro que no tiene destino específico”, opina el analista Luis Linares, de Asociación de Investigación y Estudios Sociales.