Implicados

Seis personas están en prisión


• La banda. José Luis González Jiménez, de 31 años, “el Pepino”, uno de los sicarios. Era el que manejaba la motocicleta. Dijo que era mensajero.

Gerber Manolo López Chupina, de 36, “Popocha”, coordinador de los asesinatos. Es vendedor de carros.

Erick Augusto Tacen Godoy, de 34, “Wiri”, actuaba como “bandera”. Tiene un antecedente por encubrimiento propio el 15 de octubre de 2014. Es mecánico.

También Edgar de León Calderon, de 43, “Palillo” o “Gordo”, con cinco antecedentes, trasladaba a los sicarios. Es mecánico.

Miguel Silvano Gómez Toma, de 34, originario de San Juan Cotzal, Quiché, es detective de la Policía con ocho años de servicio, aportaba datos de capturas.

Isaac Emanuel Alvarez Monzón, de 21, “Seco”, sicario. Mencionó que era panadero.

Durante el primer día de audiencia en el Juzgado Tercero Penal, el Ministerio Público explicó que la banda, detenida el 14 de septiembre, planificó y ejecutó los asesinatos de los abogados José Meléndez, quien era relator suplente de la Oficina Nacional de Prevención de la Tortura del Congreso; de Francisco Palomo, defensor del expresidente de facto Efraín Ríos Montt, y el empresario Faisal Aranky.

La fiscal Wendy Moran detalló que el comienzo de la investigación fue el asesinato a balazos Meléndez, el 13 de junio de 2015 en la zona 12. “Se ubicó el vehículo que siguió al profesional”, mencionó.

Explicó que la pistola ya había sido utilizada en otros casos, como el crimen de Palomo el 3 de junio de 2015 en la zona 9. Además que un integrante aportó indicios y es colaborador.

La banda le daba seguimiento a sus víctimas y operaba en las zonas 1, 10 y 12, municipios cercanos a la capital y en cualquier parte del país que fueran requeridos”, agregó Moran.

Fotografías

Fueron mostradas varias diapositivas extraídas de las cámaras de tránsito en la que están los integrantes de la estructura cuando seguía en una motocicleta y dos vehículos a los profesionales.

Los investigadores establecieron que en los tres casos utilizaron la misma motocicleta y por la estructura funcionaba desde junio de 2014.

Primeras escuchas telefónicas

Las primeras escuchas telefónicas de los implicados mencionan como “no está ocho”, para decir que no está muerto; “a2”, el término de los taxistas para decir pendiente y “conseguir los frijoles” al mencionar la munición.

Ana Marroquín, viuda de Palomo, le sorprendió escuchar que un joven de 21 años fue el sicario de su esposo. “Se ha podido descubrir una industria del sicariato, su objetivo era cualquiera que les pagara”.