El general retirado José Efraín Ríos Montt, de 90 años, fue beneficiado con una resolución de Claudet Domínguez, titular del Juzgado de Mayor Riesgo A, al suspender, de forma provisional, la persecución penal por su participación en una masacre durante el coflicto armado interno.

La resolución fue escuchada por la hija del militar retirado Zury Ríos Sosa, quien fue candidada presidencial por la agrupación política Visión con Valores (Viva), debido a que tiene la tutela por incapacidad de su padre.

Zury Ríos Sosa acudió al juzgado.

Zury Ríos Sosa acudió al juzgado.

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La jueza accedió a un recurso de la defensa que recordó el estado de salud de Ríos Montt que fue declarado interdicto el año pasado luego de una evaluación médica y psicológica que lo declaró incompetente para entender o enfrentar un proceso en su contra.

La Fiscalía tiene hasta el 30 de noviembre de 2016 para pronunciarse en cuanto a la resolución de la jueza.

Domínguez había decidido que Ríos Montt continuara enfrentando a la justicia mediante su tutor ya que fue declarado incapacitado para acudir a futuras audiencias. Sin embargo, accedió a los argumentos del defensor Jaime Hernández y decidió recobrar el fallo anterior y detener la persecución penal.

La masacre

La matanza fue cometida entre el 6 y el 8 de diciembre de 1982, durante el régimen de facto de Ríos Montt (1982-1983).

La acusación de la Fiscalía detalla que Ríos Montt pudo haber participado y ordenado las muertes.

Una Comisión de la Verdad, auspiciada por la ONU, documentó 669 masacres durante la guerra civil de 36 años (1960-1996), de las cuales 626 fueron atribuidas a fuerzas del Estado, la mayoría perpetradas durante la época de Ríos Montt y del gobierno de facto de Oscar Mejía Víctores (1983-1986).

Otro proceso

Ríos Montt consiguió esquivar la cárcel, pero no así la justicia, ya que está pendiente enfrentar un nuevo proceso “especial” por los delitos de genocidio y lesa humanidad.