Claudia Escobar, quien fue magistrada de la Sala Quinta de Apelaciones y renunció al cargo de reelección el año pasado al denunciar vicios e irregularidades en el proceso de integración de la nueva Corte Suprema de Justicia (CSJ) rechazó el señalamiento a los jueces corruptos.

A través de un comunicado explicó que “muchos jueces están siendo objeto de acoso y persecución”. Agrega que cuando decidió renunciar a su puesto 70 jueces demostraron públicamente el rechazo a los actos violentos de la independencia judicial.

Calificó como “gravísimo” la decisión de los magistrados de emitir supervisiones preventivas para iniciar procesos disciplinarios, traslado de juzgadores a lugares distantes y hasta despidos.

“Este proceso afecta contra la independencia judicial y afecta de manera directa la ansiada aplicación de la justicia que exigimos todos los guatemaltecos”, detalla el documento.

El caso

El miércoles el presidente de la CSJ, Josué Felipe Baquiax, mencionó que habían acordado acciones en contra de los jueces con señalamientos de corrupción e inasistencia al trabajo.

“Se tienen la potestad de nombrar, remover, trasladar a los jueces. La resolución fue por unanimidad y también incluye a los secretarios y los auxiliares de las judicaturas”, mencionó Baquiax.

Escobar pidió que se suspendan las acciones de acoso y persecución, la intervención de Jorge de León Duque, procurador de los Derechos Humanos, a los jueces señalados que no se dejen intimidar y a la ciudadanía a manifestarse.

El traslado ocurrió cuando varios jueces denunciaron que fueron trasladados de la capital al interior del país.

Entre ellos, Patricia Gámez y Jenny Molina, quienes participaron en el movimiento de apoyo a la exmagistrada Claudia Escobar cuando denunció, en octubre de 2014, que “existieron irregularidades en el proceso de elección de la CSJ e irrespeto a la Ley de la Carrera Judicial” por incluir a magistrados que tenían menos de dos años de ser juzgadores.


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