En el tercer día de la audiencia de primera declaración en el caso de fraude para limpiar el lago de Amatitlán, la exvicepresidenta Roxana Baldetti tuvo que esperar por primera vez en la carceleta del Juzgado de Villa Nueva, lo cual la incomodó y pidió a las demás reclusas ayudarla a esconderse de las cámaras detrás de los casilleros.

Baldetti es acusada de asociación ilícita, tráfico de influencias y fraude por la adjudicación para la compra de una fórmula “mágica” para limpiar el lago de Amatitlán, por el cual se pagarían Q137.8 millones.

En el caso hay 15 implicados entre ellos Roxana Baldetti y su hermano Mario Alejandro, de ser uno de los cabecillas de dirigir las bases de licitación para adjudicar el proyecto a la empresa israelí M. Tarcic Engineering.

De los 15 implicados, ocho rindieron su primera declaración entre ellos el intermediario de la compañía y el gobierno, Hugo Rodolfo Roitman Braier, quien mencionó que fue la ex vicemandataria que lanzó el proyecto, ya que se reunió con ella en Casa Presidencial.