Miguel Gálvez, titular del Juzgado de Mayor Riesgo B, finalizó la audiencia de ofrecimiento de pruebas y ordenó que el juicio a Roberto Barreda por la desaparición de su esposa Cristina Siekavizza se realice en el Tribunal de Mayor Riesgo B. En este caso también está implicada la expresidenta de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) Ofelia de León, madre de Roberto.

Debido a la agenda del tribunal integrado por María Castellanos, Sara Yoc y Jaime González el juicio podría realizarse en 2018. Además, los abogados anunciaron que impugnarían la resolución. “Estamos anuentes a la agenda del tribunal”, explicó el fiscal Stuardo Campo.

Luego de cinco audiencias, el juez valoró los indicios de la Fiscalía y la defensa. Solo dejó a un lado la “reparación digna” que planteó uno de los querellantes. “No es el momento procesal oportuno”.

El juez hizo un análisis de la supuesta muerte de Siekavizza. “En el juicio el Ministerio Público tendrá que demostrar de forma subjetiva la muerte debido a que no hay una escena donde se documente la muerte”, explicó.

Gálvez hizo énfasis a que si se comprueba la hipótesis de la Fiscalía al valorar las pruebas la presunta muerte de Siekavizza “entonces deberán pedirle al tribunal que incluya en los libros de registro la muerte”.

“Establecer la muerte de una persona en es la esencia de este proceso”, añadió el juez.
El testimonio como colaboradora de la empleada doméstica Petrona Say será la prueba fundamental en el juicio. Ella declaró: “Cristina está muerta, lo siento”, en 2011 en el Juzgado Décimo Penal.

Barreda recordó que tiene dos años sin ver a sus hijos Roberto José y María Mercedes.
En el juicio declararán 75 testigos y 11 peritos que sustentan la investigación por la supuesta muerte de Siekavizza.

Los padres, tres hermanos y un tío de Siekavizza también fueron autorizados para declarar por la búsqueda y los supuestos malos tratos que sufrió.

También declarará la mexicana Margarita Meléndez, quien convivió con Barreda hasta el el 8 de noviembre de 2013 cuando fue detenido.