La prófuga Vivian Urízar recibió un revés judicial luego de haberse entregado ante un juez y retirarse una hora después por “un retraso” en la audiencia del caso “Cooptación del Estado de Guatemala”.

Este viernes se tenía planificado una audiencia en donde Urizar, representante de Inversiones Galú, entidad que compró el hotel Mansión de la Luz en La Antigua Guatemala y otros tres prófugos se entregarían y la Fiscalía les imputaría los hechos y su participación en el financiamiento electoral ilícito al Partido Patriota que llevó a la presidencia a Otto Pérez en 2012.

Urízar acudió a las 9 horas y el juez Miguel Gálvez retrasó la audiencia porque tenía una reunión “urgente”.

La amiga de la exvicepresidenta Roxana Baldetti incluso estuvo en el área administrativa cerca de la oficina del juez para evitar ser fotografiada por los periodistas.

Una hora después se levantó y caminó a un baño donde estuvo un tiempo y luego bajó las gradas y se retiró.

Cuando el juez reanudó la audiencia constató que no estaba y entonces se le notó molesto a Gálvez. “Cuando quieran pueden pasar a la secretaría a pedir una cita”, les dijo.

Más tarde el fiscal Julio Prado solicitó declarar “en rebeldía” a Urízar y el juez lo avaló. Esto significa que si es detenida o intenta entregarse de nuevo no tendrá derecho a una fianza o arraigo como Enrique Castellanos que obtuvo su libertad condicional. Urízar ha estado prófuga desde el 2 de junio de 2016 cuando fue desbaratada la estructura que tiene procesados a 54 personas.

Otros “en rebeldía”

El juez declaró también “en rebeldía” a Diego Castillo, Eduardo Kestler y Gabriel Guerra quienes habían sido citados.