El juez de Mayor Riesgo B, Miguel Gálvez, favoreció al político Edgar Barquín al dictarle arresto domiciliario aunque deberá firmar un libro de asistencia de los procesos cada 15 días.

Barquín fue vinculado al proceso penal solo por el delito de tráfico de influencias ya que el juzgador decidió que no había “suficientes” indicios por el delito de asociación ilícita.

La fiscalía había solicitado ligarlo al proceso penal por su implicación con un caso de corrupción que investigó la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala (CICIG) denominado “Lavado y política”.

Estoy agradecido con Dios, con la justicia y mi equipo legal", mencionó a periodistas al salir de la audiencia. Se le notó satisfecho y tranquilo.

El expresidente del Banco de Guatemala y excandidato a la vicepresidencia por la agrupación política Líder, fue acusado de ayudar a “Chico dólar” para evitar una investigación de la Intendencia de Verificación Especial. Por este caso hay 11 personas en prisión, entre ellas un fiscal.

Barquín fue señalado como “el mero mero del banco” y “el punta de lanza” en las escuchas telefónicas que interceptó la fiscalía. Además se difundieron tres conversaciones que tuvo con el empresario Francisco Morales, alias “Chico dólar”, cabecilla de un grupo de lavado de dinero.

La red Lavado y Política habría lavado hasta Q937 millones según la acusación.

El 15 de julio el Ministerio Público CICIG lo acusaron junto con su hermano Manuel Barquín y a Jaime Martínez, ambos diputados de integrar una red de lavado de dinero.