El presidente Jimmy Morales instó este viernes a buscar justicia y no venganza contra militares acusados de delitos de lesa humanidad durante la guerra civil que vivió el país entre 1960 y 1996.

"Yo lo que quiero, como todos los guatemaltecos, es que se haga justicia, pero justicia, no venganza, nada que vaya en perjuicio de nuestra propia esencia de nación", dijo el mandatario en su primera conferencia de prensa luego de asumir el jueves.

Morales dio las declaraciones después de un acto oficial donde el Ejército le entregó el bastón que lo reconoce como su comandante general.

Tras la actividad, el nuevo gobernante fue consultado sobre la detención el pasado 6 de enero de 18 militares acusados de participar en al menos 88 masacres de indígenas entre 1981 y 1986, sobre todo en el norteño departamento de Alta Verapaz, y la desaparición forzada de un adolescente en la capital, en el contexto del conflicto armado.

Entre los detenidos figura Benedicto Lucas, exjefe del Estado Mayor del ejército durante la presidencia de su hermano Romeo Lucas (1978-82), cuya gestión es considerada como una de las más oscuras durante la guerra de 36 años.

Parte de la investigación se fundamenta en el hallazgo, entre 2012 y 2015, de 558 osamentas de niños, adultos y ancianos de población "no combatiente" en un antiguo campamento militar en Alta Verapaz, de los cuales 97 han sido identificados con pruebas de ADN, según la fiscalía.

FCN-Nación fue fundado por miembros de la conservadora Asociación de Veteranos Militares deGuatemala (AVEMILGUA), aunque el gobernante afirma que se mantiene al margen de la entidad y que no tiene ninguna injerencia en el partido.