Guatemala busca implementar el uso de aviones no tripulados, denominados "drones", para establecer un mayor y mejor control en los más de 2 millones de hectáreas de la Reserva de la Biósfera Maya

Benedicto Lucas, secretario ejecutivo del Consejo Nacional de Áreas Protegidas (Conap), informó que este proyecto será realizado en los departamentos de Petén e Izabal.

“En este programa piloto estamos adquiriendo drones con presupuesto propio para completar todas las líneas de base que se tienen para los recursos naturales del país, principalmente en el tema de biodiversidad dentro y fuera de las áreas protegidas”, expresó el funcionario.

El plan a nivel institucional, que está contemplado para 5 años, prevé monitorear en tiempo real las 326 áreas protegidas con las que cuenta el país.

El funcionario indicó que el precio de estos nuevos drones oscilan entre 200 y 5 mil dólares y se espera aumentar el número de esta herramienta tecnológica con la cooperación internacional”.

El uso de estos aparatos tiene como fin ampliar la capacidad de recepción de datos de campo dentro del territorio, con lo cual se asegura más fiabilidad de la información y mayor cobertura de acción.