La entidad InSight Crime ha colocado a Guatemala entre las cinco fronteras más peligrosas de Latinoamérica, incluso, cuenta con dos de ellas.

Muchas de las regiones fronterizas de Latinoamérica han sido históricamente desatendidas por el Estado y son propensas a todo tipo de actividades relacionadas con el crimen organizado, desde pandillas criminales que abusan de los inmigrantes hasta el tráfico de drogas y el contrabando, detalla la entidad.

La frontera México - Guatemala

Los Zetas también han sido un factor importante para la violencia a lo largo de la frontera sur de México con Guatemala. Los Zetas llegaron a Guatemala alrededor de 2007, donde hicieron uso de la violencia extrema para controlar las rutas del narcotráfico; por ejemplo, según los informes, fueron los responsables de una masacre de 27 personas en 2011, como represalia por el robo de un cargamento de cocaína.

El paso fronterizo Guatemala - Honduras

La mayor parte de la violencia en Guatemala se concentra a lo largo de su frontera sureste con Honduras. En 2013, los departamentos de Zacapa y Chiquimula tuvieron tasas de homicidios de más del doble que la media nacional, según un informe publicado el año pasado por el International Crisis Group (ICG). Por su parte, en Honduras, los departamentos fronterizos de Copán y Ocotepeque registraron en 2012 una asombrosa tasa de homicidios que en conjunto suma más de 100 por cada 100.000 habitantes.

El ICG considera que este alto índice de violencia se debe a una creciente cantidad de narcotráfico a través de Centroamérica y a una mayor cantidad de drogas transportadas por la frontera terrestre, debido a los exitosos esfuerzos de interdicción aérea en Guatemala. El informe del ICG también señaló que los departamentos en ambos lados de la frontera sufren de altos niveles de pobreza y muestran poco respeto por la ley.

Las otras fronteras son:

Colombia - Venezuela

Estados Unidos - México

Paraguay - Brasil