Las recomendaciones para el país
  • Generar procesos de construcción de ciudadanía.
  • Profundizar la lucha contra la delincuencia y el narcotráfico.
  • Incrementar la lucha contra la corrupción.
  • Mejorar las condiciones de ejercicio de la libertad de prensa.
  • Implementar políticas de empleo y generar el clima para inversiones.
  • Optimizar la recaudación fiscal.

Factores como la corrupción, la inseguridad, la incapacidad para generar políticas a favor de los guatemaltecos, la deuda, el desempleo y el aumento de la brecha económica han sido determinantes para que el país sea el último en el Índice de Desarrollo Democrático de América Latina 2014, de la Fundación Konrad Adenauer y la consultora Polilat.

Guatemala quedó en el puesto 18 de 18, con un punteo de 0,876 de 10.
Con 10 puntos, Uruguay consiguió puntaje perfecto. Le siguen Chile con 8,523 y Costa Rica con 8,485. Luego están los países con “desarrollo medio” como Argentina, 6,650; Perú, 6,415; y México, 5,019.
Entre las naciones con “bajo desarrollo” están Brasil, 4,197; y Paraguay, 3,179.

La tabla la cierran cinco con “desarrollo mínimo”: Nicaragua, 2,630; Venezuela, 2,406; Honduras, 1,943; República Dominicana, 1,770; y Guatemala, 0,876.

Según un comunicado de prensa de los organizadores, “se evidencia un retroceso en el promedio general de la región de 6% por ciento en relación con 2013”. “La peor puntuación es la más baja obtenida desde 2002 hasta la fecha, 0,876 puntos, para Guatemala, lo que produjo un descenso en el promedio general”, se lee en el documento.

“Las grandes limitaciones del Estado guatemalteco son el resultado de la ineficacia institucional y la dificultad en el ejercicio de derechos básicos, en el contexto de una sociedad polarizada”, asegura el analista político Hugo Novales.

“Estos informes hacen que el país queda mal bajo la mirada internacional. Hay que mejorar mucho”, asegura Fernando Morales, politólogo de la Usac.