Las diferentes iglesias de la ciudad se apresuraron en iniciar la tradicional quema de los ramos con los que se elabora la ceniza necesaria para el "Miércoles de Ceniza". Estos ramos se entregan el primer domingo de Semana Santa, y los feligreses los guardan durante todo el año para ser quemados el primer día de la Cuaresma, que sirve como preparación espiritual de la fiesta de Pascua.

La Cuaresma recuerda los cuarenta días que permaneció Jesús en el desierto, los cuarenta días que duró el diluvio o los cuarenta años que duró la diáspora del pueblo judío al ser expulsado de Egipto. A lo largo de estos días, los cristianos son llamados a reforzar su fe mediante la reflexión y la penitencia.