Erick Coyoy, ex viceministro de Finanzas, exministro de Economía y actual investigador de la Universidad Rafael Landívar.

¿Cuál es su percepción sobre la elaboración de la propuesta de presupuesto para el próximo año?

Se argumenta que se hizo un proceso participativo para la formulación presupuestaria debido a algunas reuniones que se hicieron en el palacio nacional, pero no se sometieron a consulta los incrementos realizados en las asignaciones presupuestarias de las distintas entidades, para definir de manera conjunta las principales prioridades de gasto.

Fue un proceso unilateral que le resta validez a la supuesta participación. El mayor incremento presupuestario es para el Ministerio de Comunicaciones (Q1,878 millones), 45% más que el aumento dirigido al Ministerio de Salud (Q1,287 millones), por lo que de esta manera se refleja la prioridad real del gobierno y cual solo queda en el discurso. Se argumenta que el aumento a Comunicaciones es para recuperar el poder adquisitivo del Ministerio, pero el incremento de costos ha afectado a todos por igual, por lo que no es válida la justificación.

¿Considera que los cálculos de recaudación de impuestos son reales y alcanzables?

En materia de ingresos contempla un incremento de 8% en la recaudación tributaria en relación con la prevista en el presupuesto 2016. Pareciera no tomarse en cuenta que la economía mundial ha perdido su dinamismo, y el crecimiento económico pueda ser más bajo que los años anteriores, según las recientes previsiones de los organismos internacionales. Esto podría afectar el desempeño nacional y el de la recaudación. Por lo tanto se corre el riesgo de que nuevamente no se pueda alcanzar la meta de recaudación por esta situación y el gasto quede sin el financiamiento programado.

¿Cómo califica que los niveles de endeudamiento se mantengan en comparación con este año, aunque supuestamente hay un incremento en la recaudación fiscal?

El endeudamiento adicional para 2017 es mayor que el de 2016. El déficit fiscal aumenta de 1.6% a 2.2% del PIB (valor de la producción nacional) en 2017. Esto se debe a que el aumento en el presupuesto para 2017 sería de 12% respecto de 2016. Este incremento es similar al que se dio en 2013 luego de la aprobación de la reforma tributaria de 2012. Esta vez lo que aumenta es la deuda, porque la recaudación crece pero en menor porcentaje.

¿Es recomendable que el déficit fiscal sobrepase 2% cuando aún no se termina de fortalecer la SAT y las sugerencias han sido reducirlo de esa cifra?

La Junta Monetaria reiteradamente ha dictaminado que el déficit de cada año no debiera exceder 2% del PIB para no poner en riesgo la capacidad de pago del gobierno. Se argumenta que el saldo de la deuda total es más bajo que el de otros países, pero los ingresos fiscales también son bajos, por lo que la capacidad de pago es reducida.

¿Es acorde el incremento del presupuesto a la realidad del país?

El incremento del presupuesto debiera ser acorde con el de los ingresos. Si se espera que la recaudación de impuestos aumente 8%, los gastos no debieran aumentar más que eso, porque de lo contrario lo que aumenta es la deuda, como es en este caso. Y la capacidad de pago del gobierno es limitada porque sus ingresos son bajos.