En una bodega privada contigua al Aeropuerto Internacional La Aurora, zona 13 un paquete despertó sospechas por su contenido. A simple vista parecían muestras para laboratorio, pero al final se estableció que era droga.

Cuando los agentes antinarcóticos de la Policía Nacional Civil (PNC) llegaron al lugar se apoyaron en las habilidades de un perro entrenado para la inspección.

El can dio la alerta. Los expertos abrieron el paquete y sacaron uno a uno los ocho recipientes que contenían un líquido. En la prueba con reactivos establecieron que se trataba de heroína.

Por el caso no hubo personas detenidas, solo el frustrado intento de traficar droga.