El mandatario Otto Pérez y el ministro de Gobernación, Mauricio López, recibieron una visita muy especial. Los “espantacacos” llegaron a la Casa Presidencial para entregarles 150 reportes de hechos delictivos que recibieron durante marzo.

Además, se firmó un acuerdo para que la cartera del Interior le dé seguimiento a las denuncias que reciba esta iniciativa de Jóvenes contra la Violencia.

Este proyecto nació en 2012 como una respuesta social para promover la denuncia pública de los puntos en los que frecuentemente ocurren actos delictivos. “Agradezco a los jóvenes por impulsar este tipo de herramientas, nosotros tenemos la voluntad y es nuestro compromiso lograr la paz en nuestro país”, expresó el mandatario.