El 21 de marzo a las 5 de la mañana, se realizará una ceremonia en el sitio arqueológico Uaxactún, en el corazón de la selva petenera.

A la actividad esperan a cientos de turistas aunque el interés es también para enterarse, de primera mano, acerca de la conclusión de historiadores al estudiar a los mayas: el equinoccio podría ser propicio para engendrar.

En opinión de los historiadores, tanto los solsticios como los equinoccios, los cuales se registraban cada tres meses, señalaban fechas propicias para engendrar hijos. Esa exactitud también permitió a los Mayas, conocer el tiempo y las estaciones del año para aplicarlo a la agricultura.

¿Tendrán razón?

El alcalde auxiliar del lugar, José Élfido Aldana, menciona que la ceremonia se realizará “por nuestros abuelos, sacerdotes mayas y guías espirituales, todas las personas que asistan podrán presenciarla”.

Posteriormente se podrá ver en el observatorio astronómico Uaxactún cómo el Sol nace tras una de las estructuras de la plaza del grupo E.

El lugar

La comunidad tiene a su cargo un área de bosque concesionado de 83 mil 558 hectáreas, la más grande de la Reserva de la Biósfera Maya. Fue otorgada en el año 2000 por el Consejo Nacional de Áreas Protegidas (Conap) a 1 mil 500 comunitarios, con la condición de que protegieran la flora, fauna y su sitio arqueológico.

Uaxactún se incluye en la lista de Monumentos Mundiales del 2014, el listado de 67 sitios ubicados en 41 países que tienen un legado irremplazable en la historia de la humanidad, y que a la vez fomentan vínculos entre las sociedades.Su nombre en la antigüedad era SiaanKa'an, que quiere decir Nacida del Cielo, y fue habitada desde el Período Preclásico Medio cerca del 900 antes de Cristo.
 

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