Las fotografías, inéditas, son parte de una evaluación de la biodiversidad en esa zona del país que se realiza desde el 2008 a la fecha, con cámaras escondidas instaladas para el efecto.

La Reserva de la Biósfera Maya, es el manto boscoso más extenso de Mesoamérica y en 2015 cumple 25 años de haberse declarado como tal.

Los estudios se han efectuado en diferentes áreas de la Biosfera Maya y se han capturado más de 35 mil imágenes; en total se han documentado 45 especies entre mamíferos y aves, algunas de las cuales ya se consideraban extintos o en riesgo de desaparecer en Guatemala, tal como los tapires y los jabalíes de labio blanco, precisó Rony García, del departamento de investigaciones biológicas de WCS.

Según García, el proyecto ha tenido un costo de alrededor de US$ 50 mil, y ha sido financiado por el Departamento del Interior de los Estados Unidos (USDOI), la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo (USAID), Liz Claiborne and Art Ortenberg Foundation y Christian Rossell (Pecorino Ristorante).